Geoponía

El hombre muestra profundas entradas en la sien cuando inclina un poco la cabeza. El rico, sentado en su escritorio de madera pulida, observa la tenue calvicie del campesino. Sombrero de paja en las rodillas. El campesino se cubre de nuevo la cabeza, y muestra un ojo hinchado y el otro llorando. El rico dice que no: ¡Me lo das todo! El otro piensa en la mujer, las niñas, la plantación de aguacate, sus vacas, y se despide del olor infantil de aquellas lluvias de agosto que empantaba la tierra de su bisabuelo. Una X sobre el papel certifica el término de su apellido, El campesino acciona el revólver. Se busca.

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